Another Chaotic Election
- ideavenezuela.net
- 26 jul 2024
- 3 Min. de lectura
Actualizado: hace 16 horas
July 26th, 2024
Over the course of this decade, Venezuela has seen a shift, not for the better or for the worse, but to a stagnation that has crippled millions of people’s livelihoods and has left the country vulnerable for exploitation & sacking by those in power. Even more so now than in previous years.
This upcoming July 28th national presidential election is a decisive point for millions of us that want a change in the country. Edmundo González Urrutia leads voting intention with 59%, according to Delphos’ newest survey. Maduro is stuck at 24%, though the government’s internal polls show a smaller, yet significant gap. The outcome, whatever it is, could reshape Venezuela’s political trajectory for years to come.
Certainly, this election presents an unmissable chance to wrest back democratic governance. Edmundo González has seen a rise in popularity among the masses, particularly by those like us with dissatisfaction with the country’s ongoing economic hardship and mass migration. Many of us see him as a symbol of a possible break from economic contraction, rampant inflation, and the erosion of basic public services that have driven millions to flee the country.
Yet the path to a credible vote has been marred by widespread government repression in the weeks and months leading up to July 28. Human rights advocates document a litany of abuses, including arbitrary detentions of opposition activists, harassment of civil society members, and punitive administrative measures aimed at businesses or individuals seen as supporting the opposition.
As Venezuelans back home prepare to vote, the election symbolizes both a possibility for change and a reflection of the deep divisions that have defined this turbulent chapter in the in our country’s history.
Shirley Vasquez
Otra elección caótica
A lo largo de esta década, Venezuela ha visto un cambio, no para mejor ni para peor, sino hacia un estancamiento que ha paralizado los medios de vida de millones de personas y ha dejado al país vulnerable a la explotación y el saqueo por parte de quienes ostentan el poder. Esto es aún más evidente ahora que en años anteriores.
Esta próxima elección presidencial nacional del 28 de julio representa un punto decisivo para millones de nosotros que queremos un cambio en el país. Edmundo González Urrutia lidera la intención de voto con un 59 %, según la encuesta más reciente de Delphos. Maduro se mantiene en un 24 %, aunque las encuestas internas del gobierno muestran una brecha menor, aunque aún significativa. El resultado, sea cual sea, podría redefinir la trayectoria política de Venezuela durante los próximos años.
Sin duda, esta elección presenta una oportunidad ineludible para recuperar la gobernabilidad democrática. Edmundo González ha experimentado un aumento de popularidad entre las masas, particularmente entre quienes, como nosotros, están insatisfechos con la persistente crisis económica del país y la migración masiva. Muchos lo vemos como un símbolo de una posible ruptura con la contracción económica, la inflación desbordada y el deterioro de los servicios públicos básicos que han obligado a millones a huir del país.
Sin embargo, el camino hacia una votación creíble se ha visto empañado por una represión gubernamental generalizada en las semanas y meses previos al 28 de julio. Defensores de derechos humanos documentan una larga lista de abusos, que incluyen detenciones arbitrarias de activistas de la oposición, hostigamiento a miembros de la sociedad civil y medidas administrativas punitivas dirigidas a empresas o personas percibidas como simpatizantes de la oposición.
Mientras los venezolanos dentro del país se preparan para votar, la elección simboliza tanto una posibilidad de cambio como un reflejo de las profundas divisiones que han definido este turbulento capítulo de la historia de nuestro país.




Este caos ha de terminar, Dios nos bendiga y nos devuelva nuestra Venezuela libre!